2 de junio de 2026
Reflexion

Medicina Ancestral

-Maestro, están pasando cosas horribles en el mundo.

Y no sé qué hacer.

Me pongo triste. No sé cómo ayudar.

No quiero «hacer la vista gorda»

y tal vez me siento culpable por estar bien

cuando otros están muy mal. -Le dije.

-Cuando te vas a dormir

Apagas todas las luces.

Pero enciendes la de tu cuarto. -Dijo el maestro.

Ya no estás en la cocina.

Ya no estás en el patio con los perros.

Estás en tu habitación,

donde te corresponde estar en ese momento.

Y ahí, enciendes la luz para no estar a oscuras.

Así es en el mundo.

Sí, hay guerra, pero, tú no estás ahí.

Es porque no te corresponde estar ahí.

Y en el lugar en donde estás, enciende tu luz.

Si tienes para compartir. Comparte.

Si tienes algo valioso que aportar al mundo.

Hazlo.

Si eres sabio y sabes dar consejos. Dalos.

Sé parte de la belleza de la vida.

La Luz se enciende porque, en la tierra,

hay desiertos y hay mares.

Si te tocó ser parte del agua.

¿por qué te aflige el desierto?

Si te tocó ser desierto.

¿Por qué te afligen los de las aguas?

Cada quien está donde le corresponde.

Llámale karma. Destino. Propósito.

Si algo no tiene el Universo es injusticia.

No existe. Todo es perfecto.

Si no estás ahí, es que no tienes que estar ahí.

En la guerra no todos mueren.

Y dónde no hay guerra, también, la gente muere.

Muere el que tiene que morir.

Vive el que tiene que vivir.

¿Por qué sentirse culpable?

¿O acaso, tú decides quien vive o quién muere?

¿Cuál es tu responsabilidad?

Solo cumple lo tuyo.

Que a eso viniste.

Y por eso estás en donde estás.

Enciende tu luz.

SÉ parte de la luz, no del problema. -Dijo el maestro.

El mundo cuando está a oscuras necesita más luces prendidas.

SÉ LA LUZ QUE ILUMINA AL MUNDO.


Descubre más desde Manix de Mintaka

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.