Los Jesuitas – El poder en la Sombra

En la foto: Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús
Cuando estudiaba historia en la escuela, la asignatura me resultaba aburrida, incomprensible, anodina, y, desde luego, jamás, veía ninguna relación entre la historia que nos enseñaban y la vida o el momento histórico que me había tocado vivir a mi.
Eso es probablemente lo más peligroso de enseñar la falsa historia, que a uno le inculcan la errónea idea de que está en este mundo con el máximo grado de civilización visto por el hombre a lo largo de toda su existencia, y donde algunos hechos fundamentales que definen la vida y la existencia son consecuencia “natural” de la evolución histórica y humana.
Hace tiempo que esto empezó a cambiar para mi, entre otras cosas, gracias a libros como el de Eric Jon Phelps, que, como tantos y tantos otros, no he encontrado en castellano, si es que alguna vez fue editado en este idioma.
Aprovecho para decir, que en un futuro no lejano escribiré un largo post sobre la barbarie del negocio editorial en el mundo hispano, cómo se desclasifican y dejar de imprimirse verdaderas joyas y libros imprescindibles, cientos de miles, mientras que el mundo editorial se centra exclusivamente en la novela, como único género literario, los premios literarios para novela, como si el libro fuese ya una equivalencia del género novela. Esto es una barbaridad, es como si en televisión sólo se vieran telenovelas y no hubiera documentales, telediarios, etc.
Yo, personalmente, aborrezco la novela y, normalmente, me resulta indiferente qué destino pueda tener tal o cual personaje que ha salido, en última instancia, de la imaginación literaria de un autor, como podría haber sido cualquier otro.
Bueno, me estoy yendo por las ramas, evidentemente…El libro en cuestión se llama Vatican Assassins, o “Los Asesinos del Vaticano” y de este tema va a tratar el presente post y no de literatura.
Si has leído algo sobre la teoría de la conspiración y el Nuevo Orden Mundial, a estas alturas, estarás familiarizado con conceptos tales como “zionistas” (que fueron quienes inventaron el término “judío”) o el rol importantísimo de las elites financieras y los ‘banksters’ (es decir, gansters bancarios) , que controlan las economías mundiales, o de la CFR (Council of Foreign Relations), La Comisión Trilateral, los Bilberbergers en Europa, los Rockefellers en America, los Bronfman en Canadá etc.
Todos ellos son sinónimo de los actores principales del Nuevo Orden Mundial. Son familias e individuos motivados por secretos y oscuros objetivos de dominación mundial y probablemente también habrás oído y leído muchas veces su relación estrecha con entidades del mal, como Lucifer o Satán.
Sin negar nada de lo anterior, sino como un elemento fundamental que contribuye a tener la “foto” completa, lo que dice Phelps en su libro, y como otros autores han señalado antes, es que nos falta un Eslabón Perdido en todo esto. Y no es precisamente un pequeño “detalle” sin importancia, sino el motor fundamental, el corazón y mente detrás del proyecto.
Sin embargo, dada la propia naturaleza de esta ‘pieza’, ha permanecido oculta largo tiempo incluso para los investigadores más comprometidos con el tema de La Conspiración. El hecho es que esta pieza cambia por completo el cuadro global que los acontecimientos presentes y futuros. Si tuviéramos acceso libre a la Biblioteca del Vaticano, donde se encuentra una enorme parte del conocimiento y la historia real de la humanidad y de la que el Vaticano es “protector” y sobretodo ocultador probablemente todas estas cuestiones verían la luz y nos daríamos cuenta de hasta qué punto los hitos y relaciones históricas nos han sido transmitidos completamente trastocados y pervertidamente falseados.
Hagamos un repaso de algunos hechos de la historia:
Los Jesuitas, formalmente “aplastados” actualmente por el Papa, fueron aliados de Federico el Grande de Prusia y Catalina de Rusia. El General Jesuita tenía entonces el control del Rito Escocés de la Masonería (fundamental elemento del poder Illuminati) y vieron la posibilidad de establecer una alianza con la Casa Masónica de los Rochschilds en Inglaterra.
Para llevar a cabo esto, seleccionaron a un hombre, Weishaupt, que era una brillante instructor de Derecho Canónico en la Universidad jesuita de Bavaria (leer post de este blog titulado “El Nuevo Orden Mundial y Los Illuminati, ¿Qué son? ¿Quiénes son?”
En La Teocracia Oculta, de Lady Queenborough, originalmente publicado en 1933 se dice:
“Del Colegio Jesuita del Ingolstadt se conoce que ha salido la secta conocida como “los Illuminati de Bavaria”, fundada por Adam Weishaupt. Su fundador nominal, Weishaupt, sin embargo, parece haber jugado un papel de subordinado en la organización de la secta.”
El 1 de Mayo (sí, “casualmente” el Día Internacional de los Trabajadores) , de 1776, la Orden de los Illuminati fue fundada oficialmente en el feudo tradicional de los Jesuitas en Bavaria. A partir de entonces, la compañía haría uso de la Casa Judía de los Rothschild para financiar la Revolución Francesa y el ascenso de Napoleón (Ver el post anteriormente mencionado), un masón, con el asesor entrenado por los jesuitas, Abbe Sieyes.
A pesar de lo que escribió el jesuita Abbe Barruel, que culpaba a los Rothschilds y la Masonería de la Revolución, fue la Sociedad de Jesús quien usó todas estas herramientas para llevar a cabo la Revolución y castigar a los monarcas que osaron expulsarles de sus dominios.
Los Jesuitas, habiendo sido expulsados del Reino de España, se refugiaron en Córcega, de donde auparon al poder a su vengador más importante, Napoleón Bonaparte.
Aunque esto suene a “música escuchada por primera vez”, se ha escrito mucho y dicho mucho, por parte de personalidades de renombre sobre esta orden, que no es una orden religiosa, sino militar. Fue fundada por un militar, Ignacio de Loyola.
Escribió el General Lafayette.
“En mi opinión si las libertades de este país, los Estados Unidos de América, son destruidas, será por culpa de los miembros jesuitas de la Iglesia Católica Romana, ya que estos son los más crueles y peligrosas enemigos de la libertad religiosa y los derechos civiles. Ellos, y no otros, han instigado la mayor parte de las guerras en Europa”.
Como todos sabemos, Napoleón fue capturado por los ingleses y deportado a la isla de Santa Elena. Allí, en sus memoria, con gran detalle describió a sus maestros:
“Los Jesuitas son una organización militar, no una orden religiosa. Su superior, es un general de un ejército, no un simple padre de abadía o monasterio. Y su objetivo es: EL PODER. El poder en su forma más despótica, el poder absoluto, el poder universal, el poder de controlar el mundo con la voluntad de un solo hombre. El jesuitismo es la forma más absoluta de despotismo: y, al mismo tiempo, el más gigantesco de los abusos”
En el revelador libro “Fifty Years In The Church Of Rome”, por Charles Chiniquy, 1968, reeditado de una edición de 1886, en el capitulo que habla de la Memoria de la Cautividad de Napoleón en Santa Helena, por el General Montholon.
“El general de los jesuitas persigue convertirse en master, soberano con poder sobre los soberanos. Allá donde sean admitidos, los jesuitas serán los dueños, cueste lo que cueste. Su sociedad es, por naturaleza, dictatorial, y por lo tanto es un enemigo irreconciliable de toda autoridad constituida. Cada acto, cada crimen, por más atroz que sea, es un trabajo meritorio, si está cometido en el interés de la Sociedad de los Jesuitas, o ha sido ordenado por el General”.
Existe una relación muy estrecha entre los Jesuitas y los Señores de Malta. ¿Qué es la Orden de Malta? La Orden de Malta es un estado no territorial, cuya sede central está en la ciudad de Roma y tiene el estatuto de extraterritorialidad (como si fuera una embajada).
La Orden de Malta es un estado soberano reconocido internacionalmente. Como dato de interés, valga decir que el Rey Juan Carlos I de España fue bautizado en la capilla de la Orden de Malta en Roma por el Cardenal Pacelli (que luego sería Pio XII) y tiene el collar del gran mérito maltés y la Gran Cruz de la Orden de Malta.
Es decir, las relaciones del rey español con la Orden de Malta son simplemente excelentes.
Esta relación entre jesuitas y orden de Malta no es irrelevante, ya que fue la Orden de Malta, que tiene ya 900 años, la que financió a Leinin y Hitller usando el dinero del Banco de la Reserva Federal, negociaron un tratado papal entre el Papa y Hitler y en Estados Unidos están detrás de proyecto “Paperclip”, entre otras muchas cosas.
Es una Orden Muy poderosa.
Los Padres de la fundación de Estados Unidos sabían bien de la intriga dirigida por los Jesuitas y John Adams escribió en 1816:
“Como enjambres de ellos, adoptando todas las formas que sólo el rey de los gitanos puede asumir, vestidos como pintores, publicistas, escritores y profesores, si ha habido sobre la Tierra una sociedad de hombres que merecieron la condena eterna sobre la Tierra y el Infierno, esa es sin duda la Sociedad de Loyola”
(The New Jesuits, George Riemer, 1971)
El Presidente Abraham Lincoln dijo:
“Los protestantes tanto del Norte como del Sur deberían unirse para exterminar a los monjes y los jesuitas; si alcanzaran a vislumbrar cómo los monjes, las monjas, los curas, que diariamente llegan a nuestras tierras, bajo el pretexto de predicar su religión, no son nada más que emisarios del Papal, de Napoleón III, y de otros déspotas europeos, que quieren únicamente minar nuestras instituciones, alienar los corazones de nuestra gente y nuestra Constitución, de nuestras leyes, destruir nuestras escuelas y preparar un reino de anarquía aquí, como ya han hecho en Irlanda, en Méjico y España, y como han hecho en cualquier lugar del mundo donde hubiera gente que aspiraba a ser libre”
Fuente: Fifty Years In The Church Of Rome, Charles Chiniquy, 1968, reeditado de la edición de 1886
Lincoln que se hizo presbiteriano y tenías largas conversaciones con su cercano amigo y cura, Charles Chiniquy:
“Te voy a repetir lo que y ate dije en Urbana, cuando por primera vez me preguntaste sobre mis miedos de ser asesinado por los jesuitas: el hombre no debe preocuparse de donde y como morirá, siempre que muera con honor y cumpliendo su obligación. Pero debo añadir, que tengo el presentimiento de que Dios va a llamar hacia él por medio de la mano de un asesino. De forma que dejemos que se cumpla Su Voluntad, y no la mía.
El Papa y los Jesuitas, con su Inquisición infernal, son los únicos que han organizado los poderes del mundo recurriendo a la daga de un asesino para matar a aquellos a los que no pueden convencer con otros argumentos… Me parece que el señor quiere, como lo quiso en los días de Moisés, otra víctima.. No puedo ocultarte que creo que yo soy esa víctima.
Se han urdido tantos complots ya contra mi que es un milagro que siga vivo, considerando que la mayor parte de ellos eran ejecutados por manos expertas de asesinos de la Iglesia Católica Romana, evidentemente bien entrenados por Jesuitas.
Pero, ¿acaso puedo esperar que Dios siga haciendo estos milagros para salvar mi vida?. Creo que no. Los jesuitas son tan expertos en los entresijos de la sangre que Enrique IV decía que era imposible escapar de ellos, y por supuesto, él se convirtió en su víctima, aunque hizo todo lo que pudo por protegerse de ellos.
Si escapara de sus manos, de nuevo, desde la carta del Papa a Jeff David , esto sería más que un milagro”Fuente: Fifty Years In The Church Of Rome, Charles Chiniquy, 1968, reeditado de la edición de 1886
En el libro “The Suppressed Truth About The Assassination Of Abraham Lincoln”, Burke McCarty, 1973, publicado por primera vez in 1924 leemos:
“El asesinato de Lincoln fue instigado por el papa “negro”, es decir, el General de la Orden Jesuita, camuflado detrás del papa “blanco”, Pio IX, asistido, ayudado y financiado por otros que se creen con “derechos divinos” en Europa y finalmente el asesinato fue consumado por la Jerarquía Romana y sus agentes a sueldo en este país (EE.UU.) y el Canadá francés, el día “Good Friday” , el 14 de Abril de 1865 en el Teatro Ford, de Washington D.C.»

Este es el Papa Negro en la actualidad, el general de la Orden Jesuita, Hans Kolvenbach, para algunos, el hombre más poderoso del mundo.
…
La Orden Jesuita fue fundada en 1491 y hasta 1540 no fue validada por el Papa de Roma.
A la Orden a menudo se la denomina la Militia de la Iglesia Católica Romana, ya que quienes se convierten en miembros, le deben una obediencia brutal y absoluta al Papa de Roma y son, a partir de ese momento, los soldados del Papa y su cometido es ejecutar los planes y objetivos del Papa y la Iglesia, a cualquier precio.
Los Jesuitas se encuentran hoy en día en todas partes de mundo (hasta los confines más alejados), pero tienen presencia especialmente en Europa con 9000 miembros, 5500 aprox. En Norte América, 5400, en Asia y 1150 en África, aproximadamente.
Las cifras reflejan únicamente los miembros del círculo más estrecho de jesuitas.
Los jesuitas supieron desde el comienzo que los principios de la Iglesia Católica no se extenderían de forma efectiva si no participaban en la educación, de forma que la fundación de colegios y universidades fue una de sus primeras tareas. Hoy hay cerca de 200 universidades jesuitas en todo el mundo donde trabajan cerca de 3000 jesuitas y más de medio millón de alumnos reciben formación.
Además, existen miles de colegios de enseñanza primaria y secundaria que aseguran la impartición de la doctrina y entrenamiento jesuita en todas partes del mundo.
Este documento sobre los Objetivos de los Jesuitas Para el Próximo Milenio, revelados por las propias fuentes jesuitas, es muy revelador. Es muy interesante comprobar cómo ponen especial énfasis en la nueva evangelización y el ecumenismo (es decir, todas las religiones en “una”, algo cuyo sentido lógico y religioso se cae por su propio peso).
Como Phelps o Greg Szymanski, otros muchos autores creen que la Orden Jesuita es la que controla espiritualmente el Nuevo Orden Mundial.
En cualquier caso, la Orden ha sabido mantener con brazo firme su profundo, oscuro y criminal pasado escondido de los ojos del mundo y controlan hoy en día enormes recursos, que mantienen ocultos, y un poder extraordinario sobre los líderes norteamericanos y europeos, incluyendo aquellos que controlan la agenda fascista para el planeta.
A pesar de las sólidas evidencias y documentos que apuntan al, entre otras muchas cosas, asesinato de Abraham Lincoln, uno de los presidentes más emblemáticos de Estados Unidos, por parte de la Sociedad de Jesús, rara vez se oye hablar de ello, o se menciona en los medios de comunicación, lo que nos da una idea del gran poder y control sobre la libertad de expresión que tiene la Sociedad de Jesús, así como el enorme control, sobre la educación de muchos ciudadanos.
Al igual que en la masonería y otras órdenes secretas, en la Sociedad de Jesús, por supuesto no todos sus miembros son informados ni conscientes de la totalidad de la Obra, de forma que es admisible pensar que muchos miembros, en los niveles menos accesibles a la cúpula del poder, puedan desconocer muchos de los detalles, objetivos y asuntos de los que se trata aquí.
Como en toda estructura de corte “militar”, el desglose de información “sensible” se ofrece solo a miembros destacados en el vértice de la pirámide de poder.
En el capítulo 60 de “Cincuenta Años de La Iglesia Romana” escrito por el cura que fuera católico (más tarde renegó del catolicismo), Charles Chiniquy, éste plasma las palabras expresadas por Lincoln y que ilustran cómo la historia se repite y el peligro de que los jesuitas no sean desenmascarados definitivamente.
“Hay un hecho que ha sido ignorado por los americanos, y del que yo he caído en la cuenta sólo después de convertirme en Presidente de los Estados Unidos; es el hecho de que las familias destacadas del Sur han recibido su educación en gran medida, sino en su totalidad, de jesuitas y monjas.
De forma que los degradantes principios de la esclavitud, el orgullo y la crueldad son naturales entre tantas personas de entre ellos”.
“Los ideales de juego limpio, humanidad, igualdad y libertad, tal y como los encontramos en la Palabra del Señor, son combatidos implacablemente por estas gentes. Como sabes los primeros pobladores de Louisiana, Florida, Nuevo Méjico, Texas, Sur de California y Missouri fueron católicos romanos y sus primeros maestros fueron jesuitas.Es cierto que después hemos conquistado o ganado esos estados, pero Roma ya había dejado su virus mortal en las máximas antisociales y anticristianas de sus gentes antes de que se convirtieran en ciudadanos americanos”.
“Desgraciadamente, los jesuitas y las monjas han seguido siendo desde entonces sus profesores.”
“Han perpetuado su silencioso, pero absolutamente eficaz, método de extender su odio contra nuestras instituciones, nuestras leyes, nuestras escuelas, nuestros derechos y libertades de tal forma que este terrible conflicto resultó inevitable entre el Norte y el Sur.Como ya te he comentado antes, es al Papado de Roma a quien le debemos esta terrible Guerra Civil”.
Estas son las palabras de Abraham Lincoln sobre la Guerra Civil norteamericana.
Como ilustración de cuan engañosa y maligna es la jerarquía de los Jesuitas aquí hay un ejemplo del Juramente Extremo de los Jesuitas (Extreme Oath o Blood Oath), también conocido como el Cuarto Voto Jesuita o el Juramento de Sangre.
Existen dos versiones ligeramente distintas de ese Juramento, el original de uno está en la Librería del Congreso y el segundo en al Registro de Congreso, de 1913.
Aquí pueden estudiarse las diferencias entre ambas versiones.
«Cuando un jesuita de menor rango va a ser elevado a un puesto superior de mando, es llevado a la capilla del Convento de la Orden, donde sólo hay otras tres personas presentes, el Superior está de pie frente al altar.
A cada lado se sitúa un monje, uno de los cuales lleva una banderín amarillo y blanco, que son los colores del papado, y el otro una banderín negro con una daga y una cruz roja sobre un calavera con huesos cruzados, con la palabra INRI escrita, y debajo de ello, las palabras IUSTUM NECAR REGES IMPIOUS, el significado de lo cual es: es justo exterminar o aniquilar a los Reyes herejes o impíos.
Sobre el suelo hay una cruz roja sobre la cual el postulante se arrodilla.El superior le pone en la mano un pequeño crucifijo negro, el cual el postulante recoge con la mano izquierda y lo presiona sobre su corazón, y el Superior al mismo tiempo le presenta la daga que aprieta por la hoja y después sitúa la punta de la daga sobre su corazón (del postulante).
El superior tiene la daga por la empuñadura y se dirige al postulante con estas palabras”…
Ver El Juramento Jesuita (The Jesuit Oath Exposed).
Controladores del Vaticano y del NOM
El Obispo Gerard Bouffard dice que el Jesuita General, Fr. Peter Hans Kolvenbach,
da las órdenes de marcha al Papa.
Él también respalda las acusaciones hechas por el último Fr. Alberto Rivera acerca de la malvada Orden Jesuita.
El antiguo Obispo de Guatemala Gerard Bouffard, dijo que el Vaticano es «el verdadero controlador espiritual» de los Illuminati y del Nuevo Orden Mundial, mientras los Jesuitas, a través del Papa Negro, el Jesuita General Fr. Peter Hans Kolvenbach, controlan realmente la jerarquía vaticana y la Iglesia Católica Romana.
El Obispo Bouffard, que dejo la Iglesia Romana y ha nacido otra vez a una vida cristiana en Canadá, basó su conclusión después de trabajar seis años como sacerdote del Vaticano, asignado a la tarea de pasar correspondencia diaria, sensible entre el Papa y los líderes de la Orden Jesuita, residía en Borgo Santo Spirito 5 cerca de la Plaza de San Pedro.
«Sí, el hombre conocido como el Papa Negro controla todas las decisiones importantes tomadas por el Papa y él a su vez controla a los Illuminati,» dijo el Obispo Bouffard la semana pasada en el programa de radio de Greg Szymanski, ‘El Diario Investigador’, en http://www.gcnlive.com donde se pueden oír en su totalidad archivos de declaraciones alarmantes.
«Sé esto que esto es verdad puesto que trabajé durante años en el Vaticano y viajé con el Papa Juan Pablo II. El Papa toma sus órdenes se marcha del Papa Negro como también los jesuitas son los líderes del nuevo orden mundial, con la tarea de infiltrar otras religiones y gobiernos del mundo para producir un gobierno mundial fascista y una religión mundial basada en el Satanismo y Lucifer.
«La gente no puede imaginarse cuánto mal y cuánta destrucción han causado y causarán ellos mientras que, al mismo tiempo utilizan la cubierta perfecta para ocultarse detrás de los trajes negros y de profesando ser hombres de Dios.»
El conocimiento de primera mano del Obispo Bouffard del mal que está al acecho dentro de la jerarquía del Vaticano y particularmente de la Orden Jesuita confirma el testimonio de otros investigadores, incluyendo Bill Hughes, autor de los libros impactantes «El Enemigo Desenmascarado» y «Los Terroristas Secretos», así como el investigador preeminente de la Orden Jesuita, Eric Jon Phelps, autor de «Los Asesinos del Vaticano – Vatican Assassins«.
Además de pintar un cuadro oscuro del Papa Negro en Roma, el Obispo Bouffard afirma que el poder malvado de los Jesuitas se extiende a través del mundo, incluyendo una infiltración sólida en el gobierno de EE.UU., el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR) y organizaciones religiosas importantes.
El Obispo Bouffard afirma que los Jesuitas actúan como perfectos camaleones, adquiriendo la identidad de,
- Protestantes
- Mormones
- Baptistas
- Judíos,
…con la intención de producir la caída de EE.UU. así como traer el país bajo una religión mundial con base en Jerusalén y bajo el control de su líder, Lucifer.
«Sé de primera mano que el Vaticano controla y supervisa todo en Israel con la intención de destruir a los judíos,» dijo el Obispo Bouffard, añadiendo que el verdadero propósito de la Orden Jesuita es orquestar y controlar a todos los líderes del mundo para producir un conflicto mundial importante que destruirá con el tiempo a EE.UU., Oriente Medio e Israel.
«Destruyen todo desde dentro y también desean producir la destrucción de la Iglesia Católica, también, para introducir una religión mundial basada en el Satanismo. Esto también se ve en el modo de adoración de los sacerdotes de la manera en la misa, adorando realmente a los muertos.
También se ven signos de satanismo en muchos símbolos externos, costumbres y vestiduras exteriores exhibidas por la Iglesia.»
Después de su servicio en Roma, el Obispo Bouffard pasó un tiempo en África y Guatemala, elevándose a una posición de poder dentro de la Iglesia.
Sin embargo, con este poder religioso vino la afiliación y el ingreso como francmasón, llegando a ser un miembro masónico del grado 37, algo supuestamente desaprobado en la Iglesia Católica Romana puesto que, según la Ley del Canon, la pertenencia a una logia masónica trae la excomunión inmediata.
Según el Obispo Bouffard, la Iglesia utiliza a la Francmasonería para llevar a cabo sus planes secretos, ya que muchos otros sacerdotes de alto nivel, obispos, cardenales e incluso papas se han unido a sociedades secretas junto con otros en posiciones de poder en otras religiones y gobiernos, muchos trabajando juntos para impulsar la agenda malvada Illuminati.
Y sus declaraciones respalda los informes que emergieron en periódicos italianos y franceses a principios de los años ochenta, informando que más de 150 sacerdotes de alto nivel pertenecen a la Francmasonería, incluyendo la Logia Masónica P2 y otras sociedades secretas.
«Finalmente nací otra vez y denuncié a la Iglesia Católica,» dijo el Obispo Bouffard, que ahora es un cristiano practicante siguiendo la palabra de Dios a través de la Biblia.
«Debemos rezar siempre para que nuestros líderes denuncien el mal abiertamente y expongan a los Jesuitas por lo que son realmente.»
Después de salir de la Iglesia, el Obispo Bouffard también pidió disculpas y pidió su perdón al (ya fallecido) sacerdote jesuita Fr. Alberto Rivera.
Rivera fue uno de los pocos curas jesuitas con la valentía de exponer las intenciones malvadas de la Compañía de Jesús, presentándose y contando cómo trabajó como uno de los infiltrados de la Orden Jesuita en EE.UU. con un trabajo de infiltración en las iglesias Protestante y Baptista con el propósito de destruirlas desde dentro.
«Cuando yo era Obispo y aún leal a la Iglesia, escribí una vez una carta denunciando al Hermano Rivera y abogando por su muerte,» dijo el Obispo Bouffard.
«Cuando me di cuenta de la verdad, busqué al Hermano Rivera y pedí su perdón. Nos hicimos buenos amigos y sé que él decía la verdad. Él era un honesto de muchos que también encontraron a Dios.
«Sé que los jesuitas trataron de cambiar la verdad, diciendo que él nunca fue sacerdote y destruyendo toda la evidencia que lo respaldaba. Ellos han tratado de hacer lo mismo conmigo, pero Fr. Rivera contaba la verdad indiscutiblemente. Sé eso de hecho e incluso estuve con él varias semanas antes de su muerte.Él sufría terriblemente después de haber sido envenenado con ácido. Como dije, ustedes no pueden imaginar el sufrimiento y la destrucción que ha sido y será ocasionada por los Jesuitas»
En un artículo titulado «Alberto: The Big Brou-haw-haw», un escritor desconocido que siguió la carrera del Obispo Bouffard y su conexión con Fr. Rivera tenía esto para decir, incluyendo la dificultad del Vaticano al tratar de ocultar las acusaciones de Rivera y de Bouffard:
«Luego está el testimonio de corroboración proporcionado por Fr. Gerard Bouffard.
Él fue un Obispo de alto rango nacido en Quebec, Canadá. Él se elevó desde los niveles más bajos de sus órdenes para hacerse un ayudante durante muchos años de papas tales como Pablo VI y Juan Pablo II. Él se convirtió al protestantismo y afirma que él fue el hombre que recibió la orden de eliminar a Rivera.
En un documental titulado ‘Descubriendo el misterio detrás de los símbolos católicos’, Bouffard muestra una pluma de lujo plateada de oro de 18 quilates que contiene una tinta (invisible) especial que desaparece con la cual las autoridades del Santo Oficio firman documentos de alto secreto.
Él afirma,
«con esta pluma que sostengo, firmé la orden de matar al Doctor Rivera».
¡Una materia de capa y espada bastante dramática!
Su alta posición anterior de alto perfil haría de él un blanco fácil para desacreditarle… Sin embargo el silencio es ensordecedor.
«El Vaticano también tiene sus propios problemas de credibilidad para luchar contra él. Desde un contexto histórico, las afirmaciones de Alberto de ser un jesuita trabajando clandestinamente para destruir iglesias protestantes no está tan lejano como podría parecer. Los Jesuitas se crearon en 1.541 por San Ignacio de Loyola para ese mismo propósito (aunque algunos jesuitas discuten esto, naturalmente).Ellos se implicaron en incontables trucos sucios, asesinatos y conspiraciones traicioneras durante su día del heno. La Oficina de la Inquisición fue un crecimiento externo de su misión que dio lugar a la tortura y/o al asesinato de millones de personas inocentes por ‘herejía’.
Ese departamento desde entonces se ha vuelto a llamar El Santo Oficio, pero los jesuitas nunca se han incomodado con un cambio de nombre. También es incierto cuánto han cambiado sus metas con el tiempo. Ninguna de las dos organizaciones es muy transparente y ambas sirven a los intereses del Papa.
Las malas reputaciones no se olvidan fácilmente.
«Si el relato de Alberto es una mentira, es trozo brillante de ficción con consistencia asombrosa. Ciertamente hay otras conspiraciones que se ha soñado y que son igualmente intensas e intrincadas.La conspiración del asesinato de JFK y la conspiración ovni/Majestic-12 vienen primero a la mente. Pero estas conspiraciones se crearon y mejoraron por cientos de personas durante un largo periodo de tiempo, después de unieron y se volvieron a organizar hasta que formaron una narrativa plausible.
Después de veinte años aproximadamente de ‘entrada pública’ y de revisiones, se adopta una versión ‘semi-oficial’. Si cualquier parte particular de ella se demuestra que es falsa, se transforma en una versión ligeramente diferente sin las partes desaprobadas.
«Alberto no tuvo ninguno de estos recursos. Su propia historia vino de él solamente. No fue revisada ni pulida durante décadas por el comité antes de que Chick la publicara. Por el contrario, fue publicada en su totalidad y después sublimada con volúmenes adicionales (cinco más) dando más nombres y fechas pero sin ninguna contracción.Si él de hecho ‘lo levantó todo’, entonces él merece ciertamente un premio para su genio literario. Especialmente en lo que se refiere a sus propias intrigas biográficas (¿más sobre el Varón von Munchausen?).
«Después de veinte años de investigación, todos los recursos del Papa han fracasado en demostrar que Alberto fue una falsificación. Por supuesto, Alberto fracasó en demostrar sus alegaciones contra el Vaticano también. Así, en el mejor de los casos, la competencia sigue siendo un empate.Puede haber futuros progresos que rendirán quizás algo dramático. Pero nunca sabremos probablemente si Alberto fue realmente ‘verdadero’ a menos que el Papa saliera y lo confesara. (Y eso es tanto como la oportunidad de que aterrice un platillo volante en el césped de la Casa Blanca.)
Es definitivamente una materia deliciosa para pensar, sin embargo, y mucho más alarmante que cualquier premisa aireada sobre los expedientes X.»
Para leer una defensa de Alberto del sitio Chick, pinchen aquí: http://www.chick.com/reading/books/199/0199cont.asp
A través de la historia, la Orden Jesuita se ha relacionado con la guerra y el genocidio, siendo quitada oficialmente de muchos países, incluyendo Francia e Inglaterra.
Como los investigadores afirman que los Jesuitas son los verdaderos controladores espirituales del nuevo orden mundial, el autor Phelps también ha pedido el destierro de la orden en EE.UU.
Sin embargo, con más de 28 universidades importantes de costa a costa, la orden ha creado un fuerte equilibrio político y financiero aquí, incluyendo el control secreto del Consejo de Relaciones Exteriores y el control de muchos bancos como el Banco de América y del sistema de actividades bancarias de la Reserva Federal, haciendo de la llamada de Phelps para el destierro una tarea improbable si no difícil.
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